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Los todopoderosos nombres propios

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1. Literatura ¿infantil?

 

2. La fábula: mito y origen

 

3. Los todopoderosos nombres propios

 

4. Fantasía e imaginación

 

5. Estilo y oficio: las herramientas infalibles para escribir para niños

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42 Comments
  • teresaveraorte
    Posted at 19:55h, 30 abril Responder

    Hola a todos! Sara, aquí te dejo mi historia, tras trabajar el campo semántico de SILENCIO, me he encontrado en una biblioteca, y en la infinidad de historias que guardan sus libros. Espero tu opinión. muchas gracias! Me encantan las historias de otros compañeros del curso, los nombres de los protagonistas tan originales y la frescura y rapidez con las que se leen otras. Enhorabuena!
    «Miss Chiss»
    Miss Chisst caminaba susurrando entre los pasillos. Comprobaba que todos los libros estuviesen bien ordenados, sin sobresalir de los estantes y clasificados alfabéticamente.
    La señorita Chisst vestía con traje de chaqueta de color azul pastel, discreta, bien peinada y con sus gafas colgadas al cuello por si en algún momento alguien necesitaba de su ayuda. Era solitaria y aunque no le faltaban conocidos y amigos, en cuanto dos de ellos se encontraban, en la calle, en el parque o en una fiesta, Miss Chisst se esfumaba hasta perderse en el aire. Así que adoraba la noche, cuando todos dormían, donde era más sencillo mantenerse a salvo.
    Durante el día, su trabajo en la biblioteca le hacía sentir especial. Era allí donde podía sentirse libre y donde había encontrado su espacio.
    -¡Ring-ring!, ¡Ring-ring!- comenzó a sonar un teléfono- ¡ring-ring!, ¡ring- ring!
    Aquel sonido alertó a los usuarios que comenzaron llamar a Miss Chisst para que volviese el silencio.
    -¡Chisst! – dijo el Esteban que nervioso por la cercanía de los exámenes estudiaba durante horas.
    -¡Ring- ring!
    -¡Ssssshhhh!- añadió Dionisio, el jubilado que acudía a diario a leer libros antiguos, mientras acariciaba su espeso bigote.
    -¡Ring- ring!
    -¡Ssshhheeesss!- pronunció molesta Elisa, que había perdido la cuenta de las llevadas en la suma kilométrica que tenía de deberes.
    -¡Ring- ring!
    Miss Chisst quería acudir a frenar ese revuelo pero cada vez que sonaba el teléfono, ella perdía fuerza, se volvía invisible y era incapaz de reconocer de donde llegaba tan peligroso enemigo.
    Poco a poco, la calma volvió a la biblioteca y el silencio reinó en su palacio. Miss Chisst recuperó su fortaleza pero no bajo la guardia. Se colocó sus anteojos y se deslizó sigilosamente por toda el espacio. Reconoció a cada uno de los presentes, tan solo una cara era desconocida. Un jovencito, al que le brillaban los ojos, leía apasionado libros de fantasía. Era César, un niño nuevo en la ciudad, quien no conocía a muchos lugares y se refugiaba en otros mundos para no estar tan solo.
    La señorita Chisst, decidió recorrer los pasillos de la sala, colocó varios de los libros y caminó hacia el mostrador. De nuevo a su espalda -¡¡¡Ring- ring!!!, ¡¡¡Ring-ring!!! y sin perder tiempo, Miss Chisst volvió a la zona de lectura, donde vio a un azaroso César buscando en su mochila. Se acercó rápida, para no perder su fuerza, y al llegar hasta el lugar del que provenía el estridente sonido, comprobó como un sonrojado niño miraba alrededor, al mismo tiempo que trataba de parar el infernal sonido. Por fin consiguió poner en silencio su móvil. Recuperada la calma Miss Chisst se colocó a su lado.
    – César, te voy a dar un consejo- bisbiseo Miss Chisst- Estás en un lugar protegido, donde podrás encontrar miles de historias y lugares maravillosos, pero si no hay silencio, estos lugares se terminan perdiendo en el espacio hasta desaparecer. Debes hacer caso de los carteles de la entrada. Bienvenido a esta biblioteca, Ya tienes una amiga.
    César, entendió el susurro de Miss Chisst, y poniendo su móvil silenciado en la mochila, volvió a Idhún y su mundo de fantasía.

  • teresaveraorte
    Posted at 18:53h, 30 abril Responder

    Hola a todos! Sara, aquí te dejo mi historia, tras trabajar el campo semántico de SILENCIO, me he encontrado en una biblioteca, y en la infinidad de historias que guardan sus libros. Espero tu opinión. muchas gracias! Me encantan las historias de otros compañeros del curso, los nombres de los protagonistas tan originales y la frescura y rapidez con las que se leen otras. Enhorabuena!
    «Miss Chiss»
    Miss Chisst caminaba susurrando entre los pasillos. Comprobaba que todos los libros estuviesen bien ordenados, sin sobresalir de los estantes y clasificados alfabéticamente.
    La señorita Chisst vestía con traje de chaqueta de color azul pastel, discreta, bien peinada y con sus gafas colgadas al cuello por si en algún momento alguien necesitaba de su ayuda. Era solitaria y aunque no le faltaban conocidos y amigos, en cuanto dos de ellos se encontraban, en la calle, en el parque o en una fiesta, Miss Chisst se esfumaba hasta perderse en el aire. Así que adoraba la noche, cuando todos dormían, donde era más sencillo mantenerse a salvo.
    Durante el día, su trabajo en la biblioteca le hacía sentir especial. Era allí donde podía sentirse libre y donde había encontrado su espacio.
    -¡Ring-ring!, ¡Ring-ring!- comenzó a sonar un teléfono- ¡ring-ring!, ¡ring- ring!
    Aquel sonido alertó a los usuarios que comenzaron llamar a Miss Chisst para que volviese el silencio.
    -¡Chisst! – dijo el Esteban que nervioso por la cercanía de los exámenes estudiaba durante horas.
    -¡Ring- ring!
    -¡Ssssshhhh!- añadió Dionisio, el jubilado que acudía a diario a leer libros antiguos, mientras acariciaba su espeso bigote.
    -¡Ring- ring!
    -¡Ssshhheeesss!- pronunció molesta Elisa, que había perdido la cuenta de las llevadas en la suma kilométrica que tenía de deberes.
    -¡Ring- ring!
    Miss Chisst quería acudir a frenar ese revuelo pero cada vez que sonaba el teléfono, ella perdía fuerza, se volvía invisible y era incapaz de reconocer de donde llegaba tan peligroso enemigo.
    Poco a poco, la calma volvió a la biblioteca y el silencio reinó en su palacio. Miss Chisst recuperó su fortaleza pero no bajo la guardia. Se colocó sus anteojos y se deslizó sigilosamente por toda el espacio. Reconoció a cada uno de los presentes, tan solo una cara era desconocida. Un jovencito, al que le brillaban los ojos, leía apasionado libros de fantasía. Era César, un niño nuevo en la ciudad, quien no conocía a muchos lugares y se refugiaba en otros mundos para no estar tan solo.
    La señorita Chisst, decidió recorrer los pasillos de la sala, colocó varios de los libros y caminó hacia el mostrador. De nuevo a su espalda -¡¡¡Ring- ring!!!, ¡¡¡Ring-ring!!! y sin perder tiempo, Miss Chisst volvió a la zona de lectura, donde vio a un azaroso César buscando en su mochila. Se acercó rápida, para no perder su fuerza, y al llegar hasta el lugar del que provenía el estridente sonido, comprobó como un sonrojado niño miraba alrededor, al mismo tiempo que trataba de parar el infernal sonido. Por fin consiguió poner en silencio su móvil. Recuperada la calma Miss Chisst se colocó a su lado.
    – César te voy a dar un consejo- bisbiseo Miss Chisst- Estás en un espacio protegido, donde podrás encontrar miles de historias y lugares maravillosos, pero si no hay silencio, estos lugares se terminan perdiendo en el espacio hasta desaparecer. Debes hacer caso de los carteles de la entrada. Bienvenido a esta biblioteca, Ya tienes una amiga.
    César, entendió el susurro de Miss Chisst, y poniendo su móvil silenciado en la mochila, volvió a Idhún y su mundo de fantasía.

    • Sara Suberviola
      Posted at 07:50h, 08 mayo Responder

      ¡Gracias, Teresa! Está muy bien trabajado el sonido, enhorabuena, prácticamente toda la historia parece un susurro. Está muy bien la descripción de Miss Chisst, así como las llamadas al silencio que hacen los distintos usuarios de la bilbioteca. Es una escena sencilla pero bien construida. Me pregunto cómo quedaría si le metieras un chute de fantasía. No sé, tal vez podrías hacerlo a través de la llamada. ¿Quién podría estar llamando al teléfono? ¿Podría ser un personaje fantástico? ¿Podría llamar para hablar con Miss Chisst? Son solo algunas sugerencias para invitarte a imaginar un poco más.
      A nivel ortográfico hay alguna erratilla, ten cuidado sobre todo con la coma entre sujeto y predicado.

  • Alicia
    Posted at 13:17h, 01 abril Responder

    ¡Hola, Sara!
    Como ya te comenté, soy novata en la escritura. Cometo muchos errores a la hora de redactar y expresarme, así como alguna falta de ortografía, por lo que espero que puedas ayudarme con mi escrito, si pudieras. Creo que el cuento lleva un popurrí de ideas, sentimientos y situaciones que estoy viviendo en estos momentos . No sé cómo han ido fluyendo y desprendiéndose en el escrito. Ya me dirás que piensas, soy toda oídos.

    UFF!

    El barrio estaba soleado y resplandeciente un sábado cualquiera por la mañana. El bullicio de la gente paseando, comprando, disfrutando de las terrazas desprendían un ambiente alegre y sociable.
    A diferencia de éste, estaba la habitación de Uff, donde se respiraba serenidad y paz, lo que él suele aportar siempre en los momentos más difíciles.
    ¡Esperad!, no os lo había presentado. Uff es único en el mundo. Prácticamente todos lo hemos conocido en algún momento de nuestras vidas. Siempre le gusta estar en la sombra para ayudar, por eso es difícil verlo. Su mayor secreto es desvanecer en un susurro rápido, antes de ser descubierto. Por eso su nombre es tan corto. Es muy silencioso y paciente con todo el mundo, siempre capaz de aportar soluciones fugaces en los momentos que más se necesita.
    Ahora, es precisamente uno de esos momentos… Atentos, ¿no lo oís? es…
    Sr. Quintín, el vecino del quinto, está subiendo por las escaleras y las piernas le flojean. Ya no puede más, la compra tan pesada va a poder con él.
    -¡Qué cansado estoy!, si subo un peldaño más, me voy a desmontar en mil pedazos.-dice fatigado Quintín. Después suelta un breve suspiro-UFFFFF!!!.
    Sin saber cómo, se abre la puerta del vecino de la tercera planta, Trippier.
    -¡Bonjour, Sr. Quintín! Déjeme que le ayude s’il vous plait. Necesito hacer le sport y sus bolsas me van a venir muy bien para entrenar.
    A lo que sin pensárselo dos veces, cogió las bolsas repletas del Sr. Quintín y se las puso en su misma puerta.
    -¡Gracias Trippier! Sin tu ayuda no sé como lo hubiera conseguido.
    Abajo, en la calle, se escucha al Sr. Fruteiro hablar solo con sus frutas.
    -¡Frutiñas mías!-dice desesperado, con su acento gallego, dirigiéndose a las frutas-¡no os caigáis de las cajas! hoy tenéis que lucir bien bonitas para todos los clientes-a lo que acto seguido suelta un breve suspiro-UFFF!!.
    Sin saber cómo, se alza con fuerza y se repite para el mismo-¡Sí, lo será!, hoy será un buen día, porque pienso ponerle toda la actitud necesaria para que mis frutiñas luzcan preciosas en mi paradiña, para que todo el mundo las pueda comprar.
    Y así es como, en un momento, la paradiña del Sr.Fruteiro se empieza a llenar de gente.
    A mitad de camino, justo en la misma rambla donde se encuentra la frutería, está Nicoleta sentada en un banco, una bonita niña de ojos grandes y rasgados con una larga coleta de caballo. Está hablando para sí misma.
    -Nadie me conoce en este pueblo, no tendré jamás una amistad con la que poder hablar, ¿cómo conoceré a alguien con quién poder jugar?-dice con tristeza seguido de un suspiro-UFFF!!.
    Sin saber cómo, a su lado se sienta un joven chico rubio de ojos brillantes y amplia sonrisa que le dice:
    -¡Hey! Soy Friendsi, nuevo in the city. Donde vivo, in England, algunos bancos son de la amistad y me preguntaba si tú estás sentada en uno de éstos y querrías jugar with me.
    Y así, sin más, Nicoleta y Friendsi, jugaron y hablaron sin parar.

    El barrio estaba soleado y resplandeciente un sábado cualquiera por la mañana. El bullicio de la gente paseando, comprando, disfrutando de las terrazas desprendían un ambiente solidario, con actitud y esperanzador…UFFF!!!

    • Sara Suberviola
      Posted at 10:59h, 03 abril Responder

      ¡Alicia! Has escrito una historia preciosa y muy divertida, no dudes de tu talento porque es evidente.
      Lo que más me ha gustado:
      – La idea de fondo, que cuando alguien dice Ufff se hace la magia. Que los demás están ahí para ayudar, que es bueno expresar nuestras preocupaciones y nuestra vulnerabilidad porque siempre contamos con el apoyo de alguien a nuestro alrededor.
      – Las interpelaciones al lector: «esperad», «¿no lo oís?», que le dan mucha naturalidad al texto.
      – Los acentos de los personajes, que lo hacen más divertido, sobre todo para su lectura en voz alta.
      – Los abundantes diálogos, que aportan ritmo.
      – Cómo enlazas el principio y el final repitiendo algunas palabras para conseguir una historia más redonda.
      Mis propuestas de edición:
      – Aunque yo he sobreentendido que Ufff interviene en cada momento de la historia, sería bueno que explicaras mejor cómo sucede esto. Bastaría con alguna pincelada, no sé, diciendo que Ufff cuando oye su nombre chasquea los dedos y llama a un ayudante o algo así (es solo una idea para que entiendas lo que quiero decir, puedes pensar tú en otra manera).
      – Cuidado con los adjetivos y las palabras demasiado abstractas. En lugar de hablar de un ambiente sociable puedes mostrar alguna escena concreta en lo que esto se vea. O cuando Nicoleta se lamenta creo que sería más creíble que dijera «un amigo» en lugar de «una amistad». Relee el texto y marca las palabras que te suenen más abstractas (hay una buena colección). Luego intenta cambiarlas por expresiones más concretas.
      – Intenta no usar expresiones demasiado manidas. Está muy bien que digas cómo son los ojos y la coleta de Nicoleta, no hace falta que añadas que es bonita porque ya me la imagino yo. Algo parecido ocurre con «día soleado», no es incorrecto pero sería mucho más expresivo si en lugar de decirme «soleado» me explicas cómo se refleja el sol en las ventanas o cómo se siente su calor en la piel.

      Si te animas a revisar el texto siguiendo estas pautas, me encantará leer la nueva versión.
      Insisto: has construido una historia muy bella, sigue con ello porque da gusto leerte.

      ¡Un beso!

  • Kristina
    Posted at 19:43h, 29 marzo Responder

    Lo siento, Sara! Me ha salido un cuento tristón. Y más para la época que estamos pasando pero es que la muerte es un tema en el que siempre evito pensar y creo que, cuando llegue ese día, me gustaría que fuera algo así, como en este cuento, consciente y habiéndome despedido de toda la gente que quiero. Y sobre todo, en paz.
    Estoy algo espesa, por eso, voy a agradecer mucho cada una de tus correcciones. Mil gracias! El curso me está sorprendiendo. Ya te contaré porqué.

    DON SIGILOSO

    Atardecía y el bosque regalaba a sus habitantes un precioso cielo rojizo y anaranjado.
    Don Sigiloso ultimaba los detalles para el Gran Encuentro anual que los osos celebraban bajo el Gran Roble, justo antes de la llegada del invierno. Recogió las ramitas, dispuso asientos en círculo para todos, dejó lista la leña para la fogata e incluso preparó las viandas que había recolectado los últimos días: bayas, raíces, pescado, hongos, musgo, alguna piña…

    Luminoso fue el primero en llegar con su habitual brillo y resplandor. Enseguida se arrimaron Bullicioso y la pequeña Revoltosa, en alegre sintonía. No tardaron en acercarse Dichosa y Miedoso, al que siempre le gustaba ir bien acompañado. Poco a poco todos fueron ocupando su lugar.

    Generoso añadió un gran tarro de miel a la mesa que había preparado el oso anfitrión. Minucioso, detallista como siempre, entregó un pequeño saquito con frutos secos a cada uno de sus amigos, Fogoso no pudo aguantar sus ganas de besarles…

    Conversaron, rieron, bailaron y comieron en abundancia. Los osos necesitan comer mucho antes de hibernar….

    Cuando la luna brillaba alta en el cielo y el fuego chisporroteaba con alegría, Don Sigiloso pidió la palabra:
    -Queridos amigos Osos. como todos sabéis, llevo más de media vida organizando el Gran Encuentro, desde que Airoso el Noble me dio el testigo. Estoy algo viejo y cansado. Me gustaría que uno de vosotros…

    Don Sigiloso era un oso amado y respetado por todos. Nadie quería que dejara de organizar el Gran Encuentro. Callaron e incluso bajaron la cabeza pensativos. Entonces, Silenciosa se levantó, y sin decir nada, aceptó convertirse en el relevo.

    Don Sigiloso se acercó a ella y le abrazó. Y poco a poco, todos se fundieron en un gran abrazo de oso.

    Tras este solemne momento, la fiesta continuó. Conversaron, rieron, bailaron y comieron en abundancia.

    Cuando asomaban las primeras luces de la mañana, Don Sigiloso desapareció entre los árboles. Nadie lo vio. Nadie, excepto la pequeña Suavosa, que salió corriendo tras él.

    -Te quierooo- le dijo mientras envolvía con sus pequeñas patitas su enorme pata de oso. Don Sigiloso la abrazó largamente y después, con una cariñosa palmadita, la envió de nuevo a la fiesta.

    Don Sigiloso caminó tranquilamente hasta su guarida, hizo un ovillo con su enorme cuerpo, cerró los ojos y, en infinita paz, se apagó.

    • Sara Suberviola
      Posted at 13:32h, 30 marzo Responder

      ¡Oh, Kristina, es preciOSO! 🙂 Me transmite la paz y la calma que buscas, además de una gran ternura.
      Me gusta, sobre todo, el juego con los nombres de los osos y lo que dices sin decir, tanto al final como cuando Silenciosa toma el relevo.
      Lo cierto es que no se me ocurren demasiadas correcciones.
      Tal vez podrías alternar un poco más lo que hace cada oso de acuerdo con su nombre. Están bien buscadas las acciones y también me parece adecuado que haya un buen montón de osos, porque se trata del Gran Encuentro al que acuden todos. Sin embargo, se me ocurre que para que pueda apreciarse mejor la intervención de cada uno, podrías cambiar algunas de lugar, poniéndolas después del discurso de Don Sigiloso, cuando continúa la fiesta. Así quedaría un poco más repartido.
      También sería buena idea repasar algunas palabras que a un niño podría costarle entender, como ‘testigo’, ‘solemne’ o ‘relevo’. Igual no hace falta que las cambies, pero podría ayudar acompañarlas de otras palabras que faciliten su comprensión. Por ejemplo, después de ‘convertirse en relevo’ añadir que el próximo otoño será Silenciosa quien organice la fiesta.
      Por último, te animo a buscar algunas palabras que se repiten y que podrías cambiar por otras más precisas. Por ejemplo ‘pequeño’ o ‘pequeña’ aparecen varias veces, y hay muchos sinónimos más precisos que pueden enriquecer el texto. A veces en lugar de poner otro adjetivo se puede también usar una paráfrasis: “del tamaño de…”.
      Si te animas a hacer estas revisiones, me encantará leer la nueva versión o que me cuentes si crees que sirven o no para mejorar.
      Insisto: te ha salido un cuento precioso. Tal vez tenga un punto triste pero eso no le resta belleza. Además la fiesta es pura alegría.
      Muchísimas gracias por compartirlo, Kristina, sigue escribiendo, por favor, da mucho gusto leerte.

      Sara

      • potillo
        Posted at 20:24h, 12 abril Responder

        Ahí va la versión corregida.
        DON SIGILOSO
        Atardecía y el bosque regalaba a sus habitantes un precioso cielo rojizo y anaranjado.
        Don Sigiloso ultimaba los detalles para el Gran Encuentro anual que los osos celebraban bajo el Gran Roble, justo antes de la llegada del invierno. Recogió las ramitas, dispuso asientos en círculo para todos, dejó lista la leña para la fogata e incluso preparó las viandas que había recolectado los últimos días: bayas, raíces, pescado, hongos, musgo, alguna piña…

        Luminoso fue el primero en llegar con su habitual brillo y resplandor. Enseguida se arrimaron Bullicioso y la joven Revoltosa, en alegre sintonía. No tardaron en acercarse Dichosa y Miedoso, al que siempre le gustaba ir bien acompañado. Poco a poco todos fueron ocupando su lugar.

        Conversaron, rieron, bailaron y comieron en abundancia. Los osos necesitan comer mucho antes de hibernar….

        Generoso añadió un gran tarro de miel a la mesa que había preparado el oso anfitrión. Minucioso, detallista como siempre, entregó un pequeño saquito con frutos secos a cada uno de sus amigos. Fogoso no pudo aguantar sus ganas de besarles…

        Cuando la luna brillaba alta en el cielo y el fuego chisporroteaba con alegría, Don Sigiloso pidió la palabra:
        -Queridos amigos Osos. como todos sabéis, llevo más de media vida organizando el Gran Encuentro, desde que Airoso el Noble me dio el relevo. Estoy algo viejo y cansado. Me gustaría que uno de vosotros…

        Don Sigiloso era un oso amado y respetado por todos. Nadie quería que dejara de organizar el Gran Encuentro. Callaron e incluso bajaron la cabeza pensativos. Silenciosa se levantó, y sin decir nada, aceptó organizar el Encuentro a partir de entonces.

        Don Sigiloso se acercó a ella y la envolvió con sus fuertes brazos. Y poco a poco, todos se fundieron en un gran abrazo de oso.

        La fiesta continuó. Conversaron, rieron, bailaron y comieron en abundancia. Borroso, que no veía muy bien, bailaba con los árboles. Chistoso contó algunas historietas realmente graciosas. Goloso, a escondidas, se zampó toda la miel, que chorreaba entre sus garras.

        Cuando asomaban las primeras luces de la mañana, Don Sigiloso desapareció entre los arbustos. Nadie lo vio. Nadie, excepto la osezna Suavosa, que salió corriendo tras él.

        -Te quierooo- le dijo mientras envolvía con sus pequeñas patitas su enorme pata de oso. Don Sigiloso la abrazó largamente y después, con una cariñosa palmadita, la envió de nuevo a la fiesta.

        El viejo Oso caminó tranquilamente hasta su guarida, hizo un ovillo con su enorme cuerpo, cerró los ojos y, en infinita paz, se apagó.

        • Sara Suberviola
          Posted at 18:12h, 14 abril Responder

          ¡Hola, Kristina! Qué majo Borroso, pobrecillo, me ha hecho mucha gracia imaginármelo. Está bien la repetición de «Conversaron, rieron, bailaron y comieron en abundancia», es como si de algún modo ritualizaras qué es una fiesta de osos 🙂 No obstante, tal vez añadiría un «de nuevo» o cambiaría el tiempo verbal por «siguieron conversando, riendo…», para que la repetición no sea tan calcada. También me gusta cómo suena lo de «chorreaba entre sus garras», casi como un rugido de Goloso.
          Gracias por compartir la nueva versión, a mí me gusta cómo ha quedado, ¿qué opinas tú?

          • potillo
            Posted at 20:01h, 15 abril

            Ok,Sara. Le añadiré ese de nuevo a la frase repetida.
            En cuanto a si me gusta como ha quedado, lo volveré a leer dentro de unas semanas… a ver que siento entonces…

          • Sara Suberviola
            Posted at 07:32h, 16 abril

            Genial, Kristina, dejar descansar un texto es una buena estrategia para tomar distancia y verlo con ojos nuevos.

  • SoniaChirinola
    Posted at 14:58h, 27 marzo Responder

    Se me olvidaba, el cuento se llamará LOCUELA MANUELA

    • Sara Suberviola
      Posted at 09:19h, 28 marzo Responder

      Me encanta 🙂

  • SoniaChirinola
    Posted at 14:50h, 27 marzo Responder

    Hola Sara, este es el principio de mi cuento

    En un pequeño pueblo junto al mar vive Manuela. ¿No la conocéis? Pues os la presento. Manuela tiene 8 años, vive con sus padres en una preciosa casita en lo alto del acantilado y para su desgracia, es pelirroja.
    ¿Qué mas da rubia, morena o pelirroja? ¿Acaso no es una niña? Seguro que estáis pensando eso ahora mismo. Pero para Manuela, el color de su pelo es un problema. ¡Los niños se meten con ella en el cole! Concretamente 3 niños de su clase: Rodrigo, Ramón y Pedro. Menos mal que siempre puede contar con sus amigas Martina y Carolina.
    Pero volvamos a Manuela. Ya os he dicho que vive en una casita junto al acantilado y lo que más le gusta es que desde la ventana de su habitación puede ver el mar, las gaviotas y los barcos cuando vuelven de pescar, porque cuando se van es muy pronto y Manuela todavía duerme. ¡Cuántas aventuras ha imaginado Manuela desde esa ventana!
    Hoy es un día especial. Su papá y su mamá le han dicho que van a comer en casa de la abuela Macarena, así que Manuela lleva toda la mañana pensando qué libro se llevará para que su abuela se lo lea.
    – ¿Estas preparada? Le dice su madre asomando tímidamente la cabeza por la puerta.
    – ¡Mamá! Te he dicho 1000 veces que no me interrumpas cuando esté en mi habitación.
    Y es que para Manuela, su habitación es su sitio preferido. Es el Rincón de Ela

    • Sara Suberviola
      Posted at 09:19h, 28 marzo Responder

      ¡Hola, Sonia! Gracias por compartir tu texto. Dan muchas ganas de seguir leyéndolo, la verdad.
      Puntos fuertes:
      – La interpelación constante al lector le da mucha vida y ritmo a la historia
      – La voz del narrador es cercana, amena y tiene personalidad
      Propuestas:
      – Te animo a ser todo lo precisa que puedas en las descripciones. Por ejemplo, que la casita sea preciosa está bien, pero no ayuda al lector a imaginársela con precisión. Tal vez podrías cambiar este adjetivo por otro que dé algún detalle sobre cómo es en realidad (color, tamaño, alguna característica concreta) y que sea el lector el que juzgue lo preciosa que es.
      – Me gusta cómo suenan los nombres de los niños que se meten con Manuela, porque tienen muchas erres que les van al pelo a su carácter. Ya que has puesto dos nombres que empiezan por erre, ¿por qué no los tres?
      – También encuentro una similitud entre los nombres de sus amigas, que acaban en ‘ina’, y eso me gusta. No obstante, ‘Martina’, a primer golpe de vista, puede confundirse un poco con ‘Manuela’. Yo buscaría otro nombre, para que con un primer vistazo destaque perfectamente el nombre de la protagonista sobre todos los demás.
      – Aunque para mí no es algo fundamental en una historia, la perspectiva de género es uno de los filtros básicos con los que leemos hoy en día cualquier historia. Te lo indico solamente para que tomes consciencia de que, de momento, tenemos en tu historia una situación de chicos contra chicas, si no quieres que se interprete así tal vez deberías darle una vuelta a algún personaje. Tampoco te vuelvas loca con esto, porque siempre se le puede sacar punta a cualquier texto con este filtro. Pero al menos te recomiendo que, cuando tengas terminada la historia, lo pienses por si te parece conveniente ajustar algo. Solo si a ti te apetece y sin poner lo políticamente correcto por encima de la historia, por supuesto.
      – Esto para cuando hagas la revisión final: https://sarasuberviola.es/por-que-evitar-adverbios-terminados-mente/

      Espero no abrumarte con estas propuestas. Mi consejo es que no las apliques todas ahora. Mejor primero termina la historia y luego ya la editarás. Es la manera de no interrumpir la creatividad. Revisar es tan importante como sentir la inspiración, pero son momentos distintos del proceso creativo.

      Me quedo deseando saber más sobre tu historia, Sonia.

      Mil gracias

      Sara

    • SoniaChirinola
      Posted at 09:40h, 28 marzo Responder

      Muchas gracias Sara, me han resultado muy interesantes tus propuestas. Sigo con la historia y te envío progresos.
      Besicos

      • Sara Suberviola
        Posted at 11:16h, 28 marzo Responder

        Estupendo 🙂

  • olgaolmos
    Posted at 18:41h, 18 noviembre Responder

    Me encantaría terminar el cuento para que puedas darme tu opinión.

    • Sara Suberviola
      Posted at 08:30h, 19 noviembre Responder

      ¡Claro, Olga! Disfrutaré leyéndolo 🙂

  • olgaolmos
    Posted at 23:47h, 05 noviembre Responder

    ¡Ay !Me acabo de dar cuenta que he usado “ a la vez que “ dos veces.

    • Sara Suberviola
      Posted at 08:41h, 07 noviembre Responder

      Tampoco lo veo excesivo, Olga, aunque está muy bien que lo hayas detectado en una segunda lectura. ¡Un abrazo!

  • olgaolmos
    Posted at 23:44h, 05 noviembre Responder

    Esta es la historia de una niña, como otra cualquiera, llamada Sisí Cheese, con la particularidad de que Sisí adoraba pronunciar la palabra SÍ.
    A Sisí le encantaba pronunciar esta palabra una y otra vez . Cada vez que lo hacía su pequeña boquita se curvaba dibujando una especie de sonrisa. Y a Sisi le encantaba sonreír y ,por supuesto, hacer sonreír a los demás.

    Decía Sí a todo y a todos.

    Cariño no le has dado un beso al amigo de mamá, dáselo.
    Si, mamá.

    -Porque no te dejas el pelo largo, te quedaría mejor.
    -Si, amiga.

    Un día, se levantó, se miró al espejo y descubrió que su maravillosa sonrisa había desaparecido. Esa curvita que antes apuntaba al cielo ahora era una triste línea caída.

    Intentó sonreír con todas sus fuerzas pero no pudo; ¿adonde se habría ido?

    Angustiada, llamó a su madre .Ella sabría qué hacer, era muy lista. Su madre ,Amorosa Todopoderosa, era una campeona nata , tenía varios récords Guinness, todos ellos eran sacrificios hechos por amor.
    Tan pronto podía subirse sobre los tacones más altos del mundo como conducir su coche a una velocidad supersónica.

    Su madre pellizcó sus mejillas a la que vez que las elevaba, tratando de arreglar aquel desaguisado pero al volver a soltarlas se desplomaban por su propio peso.
    Necesitamos un médico cariño.- dijo.

    El médico la examinó detenidamente mientras ella abría y cerraba la boca a la vez que movia la lengua hacia el norte , el sur , el este y el oeste. Después se quedó pensativo por un instante y dijo con incredulidad en voz muy bajita:
    En mi vida había visto un caso igual. No sabes decir No.

    • Sara Suberviola
      Posted at 08:40h, 07 noviembre Responder

      ¡Hola, Olga! Importantísimo el mensaje que transmite tu cuento, todos deberíamos aprender desde niños a decir que no, nos ahorraríamos más de un problema de adultos. Me imagino a tu Sisí como una de esas niñas de los concursos infantiles de belleza de EEUU, con sus tirabuzones rubios y sus labios ultrabrillantes. Creo que has hecho un buen trabajo con los nombres propios, el de la niña suena a sonrisa de foto y el de la madre describe perfectamente el paradigma de madre que quieres criticar. Terminas la historia con el diagnóstico del médico. Me parece bien, puedes terminarla ahí y da pie a hacerse muchas preguntas: ¿qué pasa si no sabes decir que no? ¿por qué es importante saber decir que no? ¿hay que estar siempre sonriendo?
      Aunque también podrías alargarla un poco y mostrar en la historia cómo acaban solucionando el problema. Es solo una invitación por si te apetece continuar con el texto, nada más. Muchísimas gracias por compartir tu trabajo, Olga, ¡a seguir escribiendo!

  • nadiamorales77
    Posted at 01:19h, 01 junio Responder

    Yaaa!!!! ya pude desbloquearme…. aqui va mi historia a ver que…

    La historia de Tito Quieto
    Soy la señorita Sofía Buendía, trabajo en la biblioteca “Máximo Tranquil” del pueblo Estacalma, en el país Sinprisa y les voy a contar la fabulosa historia de Tito Quieto.
    Tito Quieto es un niño tranquilo un tanto introvertido, que le encanta leer y se divierte con sus libros, sin embargo el piensa que no es cool por que sus compañeros en la escuela lo ven como un niño raro.
    Les cuento, Tito Quieto a la hora de salir al recreo en lugar de jugar sale con cuento en mano, se sienta y comienza a leer y de pronto se queda “quieto” congelado, mudo, inmóvil solo con una sonrisa enorme en su rostro, hasta que suena la campana y vuelve en sí y así cada día, sin embargo un día sus compañeros empezaron a preguntarse ¿pero qué le pasa a Tito?, ¿por qué no juega con notros? ¿Por qué se queda así de quieto?
    Rosa Curiosa no soporto más y le pregunto ¿oye Tito que te pasa? ¿Por qué te quedas así como piedra?
    Tito estuvo a punto de sorprenderse pero cuando vio que era Rosa Curiosa quien le preguntaba, ya no lo sorprendió tanto, de todas formas se puso rojo, paso saliva y respondió: – “juego con mi imaginación”
    ¿Qué?¡ grito Lalo Escándalo
    Entonces Tito les contó que un día en la biblioteca, la señorita Sofía Buendía, le enseño que si después de leer un cuento cerraba los ojos y se quedaba quieto, su imaginación iba a despertar y entonces podía jugar que era parte del cuento.
    Mientras Tito explicaba todo esto se acercaron los demás niños y niñas a escucharlo y todos se quedaron con la boca abierta, entonces Rosa Curiosa muy decidida dijo: ¡Yo quiero jugar a eso!
    Al otro día Rosa Curiosa trajo su cuento preferido. ! Mira Tito¡ gritando y enseñándole el libro.
    A Tito le agrado la idea de compartir “su juego” con alguien, así que Rosa y él leyeron juntos el libro y cerraron los ojos…Todo quedo en oscuridad, en silencio y poco a poco comenzaron a ver colores, imágenes, paisajes, los personajes y ellos siendo parte de la historia, en sus rostros se dibujaba una enorme sonrisa.
    Los demás niños los miraban y cada vez estaban más intrigados, al otro día otros dos niños trajeron sus cuentos y le dijeron a Tito Quieto “también nosotros queremos jugar”; escogieron un cuento lo leyeron, luego se quedaron congelados, quietos inmóviles y una sonrisa comenzó a formarse en sus rostros.
    Hasta que un día el profesor Domingo Pasivo, se le hizo extraño no escuchar ningún ruido, se asomó hacia el patio y vio que todos los niños estaban sentados, quietos con una gran sonrisa en sus caras, se rasco la cabeza, intentando entender que pasaba, en ese momento la campana rompió el silencio, el recreo había terminado, los niños regresaron en sí y entraron al salón. El maestro intrigado pregunto ¿Qué hacían en el patio? Y todos hablaron de lo genial que era el juego de Tito Quieto.
    Desde ese día Tito Quieto fue el niño más cool de la escuela

    • Sara Suberviola
      Posted at 12:27h, 01 junio Responder

      ¡Hola, Nadia! Me encantan los personajes que has creado, los nombres son muy divertidos 🙂 El mensaje de fondo es precioso, está muy bien que sea Rosa Curiosa (la curiosidad) la que desencadene el cambio. Lo que nos parece raro deja de serlo cuando le prestamos atención. Has elegido bien las palabras que dice cada uno, son frases cortitas y acertadas, que además le dan mucha fuerza al cuento para ser leído en voz alta. Buen trabajo, Nadia. Como apunte, te recomendaría revisar los tiempos verbales, porque empiezas la historia en presente pero luego cambias a pasado. Es normal que ocurra esto, a mí también me pasa y lo corrijo en una segunda revisión. ¡No dejes de compartir tus historias! Me encanta leerte. Un beso.

      • nadiamorales77
        Posted at 00:11h, 04 junio Responder

        Entendido y anotado, corrijo tiempos verbales, gracias y de verdad estoy sorprendida de esta historia, ha sido un super aprendizaje haber logrado esta historia, gracias Sara.

        • Sara Suberviola
          Posted at 10:48h, 05 junio Responder

          ¡Qué bien, Nadia! Y las que te quedan todavía por escribir 🙂

  • nadiamorales77
    Posted at 20:18h, 31 mayo Responder

    Hola Sara
    Bueno pues gracias por los sinónimos, sí tenía como esos pero pensé que tenían que ser exactamente los sonidos que habías mencionado… bueno esa parte digamos que ya está superada, pero ahora estoy bloqueada, resulta que conforme iba haciendo las listas y sobre todo cuando hice lo de los nombres, al mismo tiempo imaginaba cómo eran los personajes, qué hacían, cómo iba a ir la historia, como que ya tenia una idea un hilo, pero cuando llegue a las preguntas y sobre todo a la que dice, ¿cómo va a cambiar el protagonista? ya no supe que… escribí, pero no me convence y cambio todo lo que había pensado y no sé cómo cambiar a mi protagonista… digamos que se llama Tito Quieto y lo que pasa es que cuando se queda quieto cosas extraordinarias suceden… entonces, cómo cambio eso? si cambio eso al final dejará de ser Tito Quieto?¡¡

    • Sara Suberviola
      Posted at 12:17h, 01 junio Responder

      ¡Hola, Nadia! Veo en tu otro comentario que ya has podido superar el bloqueo. No se trata de cambiar del todo al protagonista, sino de que haya alguna evolución. Lo has entendido perfectamente, porque es lo que ocurre en tu historia: cambia la forma en que se relaciona con sus compañeros.
      Una cosilla: he corregido la ortografía de tu comentario (este al que respondo). La verdad es que la corrección ortográfica no es lo más importante de este curso, no me gusta corregiros las faltas porque creo que puede ser un poco desmotivador y lo que quiero es inspiraros. Pero he pensado que tal vez te vendría bien y he hecho una excepción en este caso, básicamente he puesto unas cuantas tildes y he quitado una h que me estaba doliendo en los ojos. Espero que no te moleste. Un abrazo.

      • nadiamorales77
        Posted at 00:08h, 04 junio Responder

        Ja ja ja ja no claro que no hay problema, me emocione tanto , que solo corte y pegue ya que lo había hecho me di cuenta que en efecto no corregí la ortografía, muchas gracias

  • nadiamorales77
    Posted at 20:59h, 28 mayo Responder

    Hola
    en el ejercicio 3, que pasa si no encuentro ningún sinónimo para las palabras que tengo?

    • nadiamorales77
      Posted at 21:48h, 28 mayo Responder

      Disculpa ya me revolví, primero hice la lista con palabras que tuvieran los sonidos zetas, eses y ces (no letras verdad?) luego hice el campo semántico para silencio, sin importar sonidos, no encontré sinónimos para estas palabras y luego en el ejercicio 3 dice leer las palabras, pero cuales? ¿las 2 listas? o solo campo semántico?

      • Sara Suberviola
        Posted at 08:12h, 29 mayo Responder

        ¡Hola, Nadia! Respecto a las palabras a leer, la idea es que te fijes sobre todo en las que tienen los sonidos, pero puedes releerlas todas para inspirarte. No te preocupes, te echo una mano. Dime unas cuantas palabras de las que no encuentras sinónimo, a ver si te puedo ayudar a dar con alguno.

        • nadiamorales77
          Posted at 17:29h, 29 mayo Responder

          Gracias Sara,
          Si hay sinónimos para las palabras, pero no con los sonidos (zetas, eses o ces)
          campo semántico de Silencio:
          noche, dormir, oscuridad, boca, cueva, despacio, biblioteca, ssh, apagado, vacio, nada, solo, nadie, meditación, callar, quieto, sigiloso, mudo, callado…

          • Sara Suberviola
            Posted at 08:40h, 30 mayo

            ¡Hola, Nadia! En primer lugar, hay algunas de las palabras que sí tienen estos sonidos, sobre todo despacio y sigiloso.
            Por otro lado, ahí van algunas ideas de sinónimos (algunos no exactos, pero sirven igual para el ejercicio):
            noche y oscuridad: sombras; dormir: soñar, sueños, adormecerse; cueva: foso; nada, nadie: ausencia; callado, mudo: silencioso; quieto: sosegado
            ¡Espero haberte ayudado!

    • Sara Suberviola
      Posted at 08:13h, 29 mayo Responder

      Yo te ayudo, Nadia, como te decía en la respuesta a tu otro comentario. ¡Gracias!

  • Laura
    Posted at 22:30h, 06 marzo Responder

    Espero tus pistas para enfocar este borrador. En principio me pregunto si este texto se podría considerar literatura infantil o más bien literatura adulta hablando de un tiempo infantil.

    • Sara Suberviola
      Posted at 11:14h, 07 marzo Responder

      Te he respondido en el otro comentario al tema del público. Puedo darte alguna idea si quieres editarlo. El tema va de nombres propios y creo que has sabido jugar con ellos. Aunque, sin tener en cuenta que el ejercicio iba de nombres, tal vez haya demasiados apellidos para ser un texto tan breve. Dejando solo el de la profesora, creo que ganaría fuerza. No es muy verosímil que te refieras a todos tus amigos de la infancia con nombre y apellido, son más habituales los nombres de pila o los motes. Además el texto está en gran parte narrado en primera persona del plural, es el grupo quien habla casi todo el rato y es el grupo quien apedrea el pájaro de forma colectiva. Así que no son tan importantes los nombres completos de todos los niños. Sí en cambio el de la profesora, porque es, junto al grupo, el personaje más destacado. Espero haberte ayudado, si tienes dudas dime 🙂

  • Laura
    Posted at 22:25h, 06 marzo Responder

    El día que murió la señorita Designio Destemple fuimos al colegio como un día más, pero las puertas estaban cerradas y, en lo alto de la escalera, Don Resuello Taciturno movía su mano, enorme, de arriba a abajo, como diciendo: esperad.
    Reunido al completo el pequeño grupo de la escuela rural, nos dijo que en la noche había fallecido la maestra y que nos fuéramos a nuestras casas.
    Algunos chicos y Sirena Serena nos fuimos juntos, alejándonos del pueblo. Íbamos extrañamente silenciosos, hacía frío y una niebla espesa, cargada de humedad. Al llegar al Puente de Los Suspiros paramos y, encaramados al alto pretil de piedra, nos asomamos. En una isleta del río vimos la figura de un pájaro grande de color gris blanquecino que se difuminaba entre la niebla.
    -Es una garza- dijo Secreto.
    Aunque nunca habíamos visto una garza, lo asumimos como un conocimiento que ya nos pertenecía y nos hacía mayores. Secreto Soñador venía de una provincia lejana y había visto cosas que no conocíamos aquí.
    Bajamos por un terraplén de hierba resbaladiza para ver de cerca a la garza, sus patas largas, su pico largo. Tan quieta y tan distante.
    Dinamita Turbulenta se agachó y cogió una piedra.
    -A ver si se mueve- dijo.
    ¡No!- gritó Secreto y extendió un brazo en ademán de detenerle- ¿No ves que es el alma de la señorita Designio?
    El alma de la señorita Designio deambulando por el río con forma de garza nos abrió a un mundo inexplorado y misterioso, y el contagioso apedreamiento colectivo a un pájaro se convirtió, en un instante, en algo infantil.

    • Sara Suberviola
      Posted at 11:06h, 07 marzo Responder

      ¡Bien, Laura! A nivel literario has conseguido transmitir un ambiente y una serie de sensaciones, te felicito. El texto te arrastra desde el principio hasta el final, por esa niebla, esa presencia de la muerte en la infancia, el pájaro… Y ese final desgarrador. Son imágenes muy logradas.
      Como dices en tu otro comentario, este texto sería controvertido para la mayoría de las editoriales de libros infantiles, sin contar el filtro padre/profesor que veíamos en el primer tema. Pero sé que en tu caso estás haciendo este curso como ejercicio creativo, sin idea de enfocarte al público infantil, así que tampoco debería preocuparte. Es bueno, eso sí, que te plantees estas cuestiones, porque esto enriquecerá tu trabajo.
      Desde mi punto de vista, sería apto para adultos y para juvenil. Como historia de miedo funciona perfectamente.
      Me gusta especialmente el nombre de Designio Destemple, es como si llevara escrito en el nombre su final fatal. Y cuando dices la señorita Designio estás utilizando el nombre para denotar el trato, la familiaridad, como hemos visto en el tema.
      ¡Gran trabajo, Laura!

  • Laura
    Posted at 09:37h, 06 marzo Responder

    ¡Buenos días! Me está resultando muy difícil escribir algo a partir de un nombre. Quizás los nombres que he sacado a partir de los ejercicios no me resultan inspiradores. Ahora justo tengo una idea que no sé si llegará a buen puerto. Voy a ponerme a ello. ¡Qué tengáis buen día!

    • Sara Suberviola
      Posted at 10:53h, 07 marzo Responder

      Se trata de activar un poco tu imaginación, una vez que estás en modo creativo la cuestión es que sigas escribiendo, aunque no te ajustes al 100% a las indicaciones de los ejercicios.

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