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5. Estilo y oficio: las herramientas infalibles para escribir para niños

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34 Comments
  • potillo
    Posted at 19:39h, 04 abril Responder

    Aquí van algunas palabras de mi glosario fantástico:

    ANTIRISAS: es un mini aparatito de bolsillo por si eres de esas personas a las que les da la risa en el momento más inoportuno… por ejemplo, en misa, en un concierto acústico en primera fila, en una comida con gente poco conocida…
    DESCAMADO: el que echa la siesta en el sofá, en la playa, en la hierba en el monte, en un murete de un castillo…(como si no tuviera cama)
    ARCHICHOCOLATEAR (Derivada: Archichocolateador): Chocolatear el mundo entero (bueno, al que quiera ser archichocolateado, claro). Se puede archichocolatear una casa, un muñeco… Condición indispensable: la higiene. Y más en los tiempos que corren…

    • Sara Suberviola
      Posted at 08:48h, 08 abril Responder

      ¡Qué bueno, Kristina! Ay, qué útil ese antirrisas (sería con dos erres para mantener la pronunciación). Tenía que haber tenido uno de niña, cuando iba a la biblioteca con mis amigos. Aunque, la verdad, era muy divertido no poderse controlar. Y qué gusto descamarse de vez en cuando y echar una cabezadilla al aire libre.
      Si tienes ganas y tiempo, me encantaría leer un textito breve con alguna de estas palabras, seguro que te sale algo divertido.
      Gracias por compartir tu glosario 🙂

  • potillo
    Posted at 19:36h, 04 abril Responder

    Ay!! Me ha salido un cuento clásico transformado super largo. Es como se lo cuento a mi niña de 4 años sin el intruso que he incluído. Todas tus opiniones serán super bien recibidas pero te haría una pregunta. ¿Sería mejor si lo cortara, dando algunas cosas como sabidas??

    PULGARCITO

    Erase una vez, un campesino y su esposa que vivían en una cabañita en el bosque. Aquel año habían perdido toda la cosecha a causa de las tormentas y estaban muy disgustados porque no tenían nada que dar de comer a sus siete hijos. El menor de ellos, Pulgarcito, pequeño como un pulgar pero listo como un zorro, escuchó una conversación entre sus padres en la que comentaban que la despensa estaba totalmente vacía. Sin dudarlo un segundo llamó a sus hermanos y les dijo:
    -Tenemos que ayudar a nuestros padres. Hemos de viajar más allá del bosque para encontrar abundancia y riqueza.

    Los 7 hermanos prepararon sus petates con un mendrugo de pan y algo de ropa y al amanecer partieron sin mirar atrás. Caminaron y caminaron muchas horas, y ya cansados, decidieron parar al lado de un arroyelo a descansar y tomar un trago de agua fresca.

    Pulgarcito escuchó un ruido entre las ramas y ,temiendo que fuera un lobo, puso a todos sus hermanos en guardia. Pero no era un lobo. Era un hombre delgaducho, desgarbado, con el pelo largo sujeto en una coleta.
    -Tranquilos, no soy peligroso- dijo el hombre apurado.
    -¿Quién eres?- dijo Pulgarcito con voz áspera- ¿Y qué hacías espiándonos?
    -Me llamo Secundino Lapizfino y soy escritor de cuentos. Tienes razón, llevo horas siguiéndoos, desde que salisteis de vuestra casa. He escuchado toda vuestra historia y quisiera escribirla, ya que ese es mi oficio- dijo mientras les enseñaba el cuaderno y el lápiz que llevaba entre las manos-. Pulgarcito y sus hermanos no habían visto nunca un artilugio semejante.
    -Si me dejáis ir con vosotros os daré una moneda de oro- siguió diciendo el escritor mientras sacaba el dinero del bolsillo.
    Pulgarcito lo dudó un instante. Después cogió la moneda y la guardó en su petate.

    Continuaron caminando durante horas bajo el sol, la lluvia, las estrellas… Secundino Lapizfino sudaba como un pollo pero no se quejaba. De vez en cuando tomaba alguna nota en su cuaderno, sin detener el paso. Con una ligera carrerilla se volvía a poner a la altura de los niños.

    Al anochecer del séptimo día vieron una casita en un claro del bosque. Estaban tan cansados que decidieron llamar a la puerta.
    Les abrió una viejecita que escuchó atentamente la petición de Pulgarcito:
    -Por favor, buena mujer, estamos cansados y hambrientos. Déjenos dormir en su casa esta noche.
    -Noooo, aquí no podéis quedaros. Esta es la casa del ogro de las botas de las siete leguas y si os ve, os comerá. Los niños son su plato favorito.
    Pulgarcito insistió e insistió tanto que finalmente la buena mujer les dejó pasar diciéndoles que por la mañana, antes de amanecer, tendrían que marcharse.
    -Ese señor, ¿viene con vosotros?- dijo la mujer extrañada.
    -Ehh, esto… sí- contestó Pulgarcito sin dar más explicaciones.

    Todos entraron y llenaron sus panzas con los más ricos manjares. Secundino Lapizfino estaba aterrorizado pero tomaba notas sin parar. De vez en cuando hacía alguna pregunta y todos le miraban con cara de no entender muy bien. Preguntaba por ejemplo que eran unas botas de siete leguas, o cómo se comía el ogro a los niños, si con patatas o a palo seco, o de qué tamaño era el ogro… en fin…

    Después de cenar, la mujer condujo a los niños a una habitación con 7 camitas y puso en el suelo un viejo colchón de lana para el escritor. La mujer les avisó que tuvieran cuidado de no despertar a las siete hijas del ogro, que dormían enfrente. Les contó que eran igual de malvadas que su padre.

    Estaban tan cansados que se durmieron enseguida, todos menos Pulgarcito y Secundino, que no estaba dispuesto a perderse ni un detalle.

    Pulgarcito cogió los gorros de borla azul de todos sus hermanos y los cambió por los gorros de borla rosa de las hijas del ogro. Y después, niño y escritor se metieron en sus camas.

    En ese momento, una voz cavernosa y monstruosa llegó hasta sus oídos.
    -¡Aquí huele a niño!- dijo el ogro al entrar en su casa.
    -No señor- dijo la mujer- será que he preparado sopa de pollo.
    -Sé distinguir perfectamente el olor de niño- dijo el ogro emocionado.

    Fue directo a la habitación de sus hijas y al ver los gorros de las borlas azules, se comió a siete sin masticar. A sus siete hijas, ni más ni menos.

    Con la tripa bien llena se fue a su cama y cayó en un profundo sueño.

    Pulgarcito, seguido de Secundino, cogió 7 sacos y los llenó con las monedas de oro que el ogro guardaba en el sótano. Después, cogió las botas de siete leguas y despertó a sus hermanos.
    -¡Nos vamos a casa!- dijo Pulgarcito repartiendo un saco a cada uno de sus hermanos.
    Se montaron en las botas de siete leguas. Y mientras Secundino estaba con un pie dentro y otro aún fuera, el ogro salió de su casa enfurecido y con su enorme mano llena de pelos atrapó a Secundino y se lo zampó de un bocado.

    -Puagggg, ¡qué asco!- dijo mientras lo escupía.

    Y ese breve instante, bastó a Pulgarcito y a sus hermanos para agarrar a Secundino Lapizfino del pescuezo, subirlo a las botas de siete leguas y salir de allí a toda velocidad.

    Los 7 niños regresaron a su casa. Sus padres les recibieron con lágrimas de alegría. Muy contentos les mostraron el botín. No volvieron a pasar penurias nunca más.

    Pulgarcito le devolvió a Secundino Lápizfino su moneda de oro y alguna más. Antes de que se marchara, le dieron un gran abrazo. Era un tipo extraño pero le habían cogido cariño. Parece que con el tiempo, el osado escritor, redactó una bella historia que tituló Pulgarcito (y que, por cierto, se ha atribuido a un tal Perrault…).

    Para dar más emoción al cuento añadió que sus padres les abandonaron en el bosque, que Pulgarcito dejó miguitas de pan por el camino y que los pájaros se las comieron… pequeños detalles que hacen de una pequeña historia, un gran cuento, digno de recordarse toda la vida.

    • Sara Suberviola
      Posted at 09:44h, 15 abril Responder

      ¡Hola, Kristina! Muchas gracias por compartir tu historia. A mí no me parece necesario acortarla, no tienes por qué dar nada por sabido.
      Pulgarcito tiene un montón de versiones, pero hasta ahora ninguna con un escritor, creo 🙂 Secundino Lapizfino aporta humor a la historia. Por sus pintas, lo poco que lo entienden los demás y su sabor, que no le gusta al ogro. También por su nombre. Además te permite cerrar la historia haciendo referencia a su autor y darle esa pátina de “esta es la verdadera historia”.

      Me gusta la insistencia en el número siete, sé que está en la versión clásica pero creo que has añadido alguna referencia más, como lo del séptimo día, que tiene resonancias bíblicas.

      También están genial algunos detalles concretos, como la mano peluda del ogro y cómo Secundino da una carrerilla para pillar al grupo. Creo que podrías añadir algún detalle más de este tipo.

      Tal vez podrías explicar un poco mejor cómo encuentra Pulgarcito el oro en casa del ogro, así tienes la oportunidad de añadir una aventurilla y demostrar su inteligencia.

      Esta es la moraleja de la versión de Perrault:
      Nadie se lamenta de una larga descendencia
      cuando todos los hijos tienen buena presencia,
      son hermosos y bien desarrollados;
      mas si alguno resulta enclenque o silencioso
      de él se burlan, lo engañan y se ve despreciado.
      A veces, sin embargo, será este mocoso
      el que a la familia ha de colmar de agrados.

      Si tuvieras que añadir una moraleja (que no le hace falta, la verdad), ¿cuál sería? Es solo por invitarte a reflexionar un poco más sobre la historia.

      Un abrazo

      • potillo
        Posted at 19:50h, 16 abril Responder

        Una vez más, mil gracias por tus correciones. Lo de las monedas de oro lo he resuelto diciendo que las tenía en su habitación. Por eso fue fácil para Pulgarcito llenar los sacos.
        En cuanto a la moraleja… le daré unas vueltas.. seguro que se me va ocurriendo cuando le cuente el cuento a mi hija…o igual me da ella el feedback!

        • Sara Suberviola
          Posted at 08:05h, 22 abril Responder

          Seguro que sí, los niños siempre dan buenas ideas 🙂

  • Alicia
    Posted at 13:20h, 02 abril Responder

    ¡Hola Sara!
    Vuelvo a la carga. Como te comenté no soy muy buena escribiendo por lo que todo comentario y corrección es bienvenido. Gracias. Aquí va mi glorasio.
    Acontar: Acción de contar para atrás.
    Anticactus: Cactus sin pinchos proveniente del desierto de los Pinchos.
    Decerdo: Cerdo con un cencerro colgando para que pueda ser localizado.
    Contrabajar: Acción de subir una cuesta, rampa o superficie empinada.
    Maxiplato: Plato grande que ocupa una mesa entera.
    Miniplaya: Playa del tamaño de un bolsillo para llevarla siempre a cuestas y sacarla cuando se necesite.
    Archiobservar: Acción de observar con superioridad.
    Añado también mi cuento clásico: LOS TRES CERDITOS Y EL DENTISTA
    LOS TRES CERDITOS Y EL DENTISTA
    Había una vez tres cerditos que vivían al aire libre cerca del bosque. A menudo se sentían inquietos porque por allí vivía un dentista famoso por quitar las caries de todos los animales.
    Un día se pusieron de acuerdo en que lo más prudente era que cada uno construyera una mascarilla para su boca para estar más protegidos.
    El cerdito más pequeño, que era muy vago, decidió que su mascarilla sería de paja. Durante unas horas se dedicó a apilar cañitas secas y en un santiamén, construyó su antifaz para su boca.
    – ¡Ya no le temo al dentista! – le dijo a sus hermanos.
    El cerdito mediano era un poco más decidido que el pequeño pero tampoco tenía muchas ganas de trabajar. Pensó que una mascarilla de madera sería suficiente para estar seguro, así que se internó en el bosque y acarreó todos los troncos que pudo para construirla. En un santiamén, construyo su mascarilla y como le sobró material, decidió hacer una más.
    – ¡Qué bien! Yo tampoco le temo ya al dentista – comentó a todos aquellos con los que se iba encontrando.
    El mayor de los hermanos, en cambio, era sensato y tenía muy buenas ideas. Quería hacer una mascarilla indestructible, así que fue a la ciudad, compró ladrillos y cemento, y comenzó a construir su mascarilla. El cerdito se afanó en hacer la mejor mascarilla posible, y como también era muy previsor, hizo dos más por si acaso.
    Todo parecía tranquilo hasta que una mañana, el más pequeño que estaba jugando en un charco de barro, vio aparecer entre los arbustos al temible dentista. El pobre cochino empezó a correr en busca de su mascarilla, pero de pronto oyó que el dentista gritaba:
    – ¡Hurgaré, hurgaré y a tus muelas llegaré!
    Y tal como lo dijo, comenzó a usar sus herramientas con el cerdito y le arrebató su mascarilla. El cerdito, aterrorizado, salió corriendo hacia el lugar donde estaba su hermano mediano y ambos se colocaron las mascarillas que había hecho éste. El dentista apareció al cabo de unos segundos y gritó:
    – ¡Hurgaré, hurgaré y a vuestras muelas llegaré!
    Hurgó tan fuerte que las mascarillas de madera empezaron a caer. Los hermanos, desesperados, huyeron a gran velocidad y fueron en busca de su hermano mayor.
    –Tranquilos, chicos, con estas mascarillas estaréis bien.
    El temible dentista llegó y gritó:
    – ¡Hurgaré, hurgaré y a vuestras muelas llegaré!
    Tal como lo dijo, comenzó a usar sus herramientas y las mascarillas se volvieron a destrozar, pero eso sí, los tres cerditos no volvieron a tener caries nunca más, y aprendieron que, el dentista, solo les quería ayudar, porque lo importante es lavarse los dientes para no tener caries jamás.
    ¡Y desde luego que lo hicieron! A partir de ese día se volvieron más responsables, se lavaban los dientes diariamente y visitaban siempre al dentista, para ser felices y comer perdices.

    • Sara Suberviola
      Posted at 11:19h, 03 abril Responder

      ¡Hola, Alicia! Cómo me gusta leerte y ver tu inspiración a tope.
      Tu glosario está genial, de verdad. La miniplaya me parece un accesorio muy práctico, te imagino desdoblándola poco a poco para hacer llegar el mar a tu salón. ¿Qué tal si imaginas alguna historia a partir de una o varias de las palabras? ¿Te animas?
      Fíjate: has escrito glorasio en lugar de glosario. ¡Ojo! Esto no es una corrección, es una oportunidad de imaginar. Yo llevo unos cuantos meses apuntando en un cuaderno algunas palabras que escribo mal por error, pero que me gusta cómo suenan. Mi idea es, cuando tenga tiempo, escribir definiciones fantásticas para todas ellas. Así que te animo a imaginar qué podría ser un glorasio 😉
      En cuanto a la historia, da risa imaginarse a los cerditos construyendo sus mascarillas para protegerse del dentista. Me gusta cómo has cambiado la frase del lobo por la del dentista, manteniendo la repetición. Y también es un buen punto que al final resulte que el dentista no es malo. Sin embargo, creo que para que este final sea más efectivo sería bueno que a lo largo de la historia fueras dando alguna pista para que esto se pueda intuir. No sé, que les duela la boca y ellos crean que es del miedo al dentista, o que al ponerse las mascarillas noten mal olor (de sus dientes podridillos). Algo que sea sutil pero que, cuando al final el dentista resulta ser bueno, el lector pueda decir «¡Claro! Por eso les dolía la boca». Por último, el personaje del dentista tendría más personalidad si supiéramos algo más sobre él: qué aspecto tiene, cómo es su clínica, qué herramientas usa… lo que se te ocurra, basta con alguna pincelada para darle una forma más definida.
      ¡Sigue a la carga Alicia!
      Un abrazo,
      Sara

  • SoniaChirinola
    Posted at 09:57h, 31 marzo Responder

    Hola Sara, te dejo un texto con alguno de mis binomios.
    Una calle cualquiera en un pueblo cualquiera. Al fondo un parque, en otro momento lleno de vida y sonidos, ahora en silencio. Ese es el lugar que busco, el que me inspira.
    Busco un lugar donde sentarme y tras una fugaz mirada lo encuentro. No es un banco cualquiera. Las marcas de su cuerpo cuentan historias, su desgastada pintura muestra el paso del tiempo.
    Me acerco con cautela, no quiero romper la magia del momento. Deposito con mucho cuidado sobre él mi escrileta, la que siempre me acompaña, mi más fiel compañera.
    Y bajo un cielo pintrellado encuentro mi sosiego y creo.

    • Sara Suberviola
      Posted at 11:31h, 03 abril Responder

      ¡Hola, Sonia! Gracias por tu texto 🙂 Tus palabras transmiten solemnidad y paz. Me encanta el «creo» del final, que significa tanto «crear» como «creer», me invita a pensar que el arte es, en parte, un acto de fe. Tal vez me haya ido de tus intenciones al escribirlo, pero todo esto está ahí, en tus palabras, sea o no voluntario. Esa es la magia de la lectura (y de la escritura, claro).
      Que el cielo esté pintrellado es también inspirador, porque me deja la duda de si me estás describiendo una historia realista o estoy dentro de un cuadro.
      Es muy expresivo que uses «cuerpo» para hablar del banco, lo convierte en un personaje, le da vida.
      Si te apetece revisar el texto, te propongo que cambies las expresiones más manidas por tus propias palabras, que tienen mucha más fuerza. Me refiero por ejemplo a «fugaz mirada», «magia del momento» o «fiel compañera». Esta última me ha llevado de cabeza a una canción de Piperrak que cantaba de adolescente. Si lo tuyo no era el punk mejor no la busques en Google o te llevarás una mala imagen de mí 😉
      En fin, enhorabuena, Sonia, has escrito una escena muy sencilla pero muy honda.
      Un besazo,
      Sara

      • SoniaChirinola
        Posted at 11:59h, 03 abril Responder

        Gracias por tus palabras Sara. Seguiré trabajando.

  • SoniaChirinola
    Posted at 15:39h, 30 marzo Responder

    Aquí dejo mis binomios. Esto me ha resultado más complicado, mi parte lógica le ganaba a la creativa.

    Estrileta: se dice de la maleta en la que el escritor lleva su libreta.
    Pintrellas: bonitos puntos de luz en el firmamento de los cuadros.
    Antifante: antepasado del actual elefante de la sabana africana.
    Desol: zona en la que nos gusta estar en verano porque hace más fresquito.
    Miniser: para la gente pija, una serpiente muy pequeña que se alimenta de minirats y muy miga del minicroc.

    • Sara Suberviola
      Posted at 17:07h, 30 marzo Responder

      Muy inspiradores, Sonia, me encantan. Las pintrellas, sobre todo, me han dejado enamorada. A partir de ahora la palabra ‘desolador’ ya nunca significará lo mismo para mí. Y no veas qué ganas me han dado de agenciarme una estrileta para mis próximos viajes 🙂 Si sacas tiempo y te apetece, me encantaría leer algún texto breve a partir de alguna de las palabras.
      Un abrazo

      Sara

  • SoniaChirinola
    Posted at 13:01h, 30 marzo Responder

    ¡Buenos días!
    Las palabras que he unido para la historia de hoy son: Caperucita y Community Manager.

    Era un día normal en la vida de Caperucita. Se había levantado pronto para ayudar a su madre en las tareas de la casa y así poder comenzar pronto las suyas.
    A medio día, su madre le llamó desde la cocina.
    -¡Caperucita! Ha llamado la abuela para darte las gracias porque la idea que le diste para el post de su blog ha gustado mucho y tiene 150 followers más, pero que tiene no se problema con el avatar de su cuenta y que si puedes ir antes de comer a ayudarla.
    -Voy mamá. Déjame que termine antes con este encargo para Lobo.
    Caperucita terminó con lo que Lobo le había pedido y se preparó para ir a casa de la abuela.
    -Llévale ya que vas un pincho de tortilla que sobró ayer, ya sabes que le gusta mucho.
    Caminando por el bosque, Caperucita oyó una voz conocida.
    -Hola Caperucita, ¿dónde vas hoy tan bonita?
    -La Abuela -dijo Caperucita- que tiene problemas.
    -¿Algo grave? -preguntó Lobo
    -Nada que una buena Community Manager como yo no pueda resolver. Por cierto, ya tengo lo tuyo. En pocos días verás como tu empresa aumenta sus ventas. Ya sabes… Si tiene un hambre atroz, pruebe el arroz de Lobo Feroz.
    -Gracias querida niña. No sé que haríamos en este bosque sin tí.
    Se despidieron con un fuerte abrazo y Caperucita siguió su camino. Llegó a casa de su abuela justo cuando ésta se disponía a preparar la comida.
    -Quédate a comer nietecita, hoy he preparado tu plato favorito: Arroz a la Cubana.
    -El arroz será de Lobo Feroz ¿verdad?
    -¡Claro nieta! ¿Un huevo o dos?
    Y allí quedaros las dos saboreando una rica comida y solucionando los problemas de Abuela.

    • Sara Suberviola
      Posted at 17:25h, 30 marzo Responder

      Muy divertido, Sonia. El objetivo de este ejercicio es poner a tope tu imaginación, cosa que claramente has conseguido. No obstante, a nivel narrativo, ahí van mis sugerencias:
      – Cuando escribas un diálogo, asegúrate de que suena natural, aunque la historia no sea en absoluto realista. Por ejemplo, la abuela le dice a Caperucita ‘¡Claro, nieta!’, pero no conozco a ninguna abuela que le diga ‘nieta’ a su nieta, más bien usan otros apelativos cariñosos. En cambio lo de ‘¿un huevo o dos?’, eso sí que es frase de abuela total. También pones en boca de Caperucita: «Nada que una buena Community Manager como yo no pueda resolver.» Tal vez me equivoque, pero me da la sensación de que has aprovechado el diálogo para darle al lector la información sobre el oficio de Caperucita, más que para hacer avanzar la acción o mostrar la personalidad de los personajes, que son las funciones principales del diálogo.
      – En la historia sigues el recorrido del cuento clásico, de casa de Caperucita a casa de la abuela, con el encuentro con el lobo por el camino. Eso está bien. Pero en tu versión todo va como la seda, la única dificultad son los problemas técnicos de la abuela. Si ese es el problema, tal vez deberías dar algún detalle más sobre cómo se resuelve.
      En fin, son solo un par de apuntes para que aproveches el ejercicio para aprender algo más, no lo entiendas como correcciones porque no es así como lo quiero plantear.
      ¡Gracias por tu historia!

      • SoniaChirinola
        Posted at 08:25h, 31 marzo Responder

        Muchas gracias Sara. Me gustan tus comentarios, tiendo a explicar las cosas demasiado, me falta soltarme en ese aspecto y que la gente imagine lo que quiera. Seguiré practicando.

  • olgaolmos
    Posted at 09:36h, 07 noviembre Responder

    Hola, yo he creado estos binomios:

    Escaramajo
    Un escarabajo muy simpático

    Antiojos
    Anteojos que te aíslan cuando sientes vergüenza.

    Lunol
    El hijo de la Luna y el Sol

    Librelula
    Un insecto devora libros.

    TeneThor
    Un tenedor con los superpoderes de Thor.

    Mi cuento:

    Bella durmiente + Actualidad

    En un hospital privado de un cercano reino nació una hermosa princesa , única hija de los reyes del lugar. No la bautizaron pero sí celebraron una magnífica fiesta en palacio a la que invitaron a todas las personalidades relevantes del país . Ciudadanos de todos los rincones del reino, engalanados con sus mejores ropajes del Corte Inglés, viajaron para conocer al adorable retoño.
    Sin embargo, habían cometido el tremendo error de olvidar invitar a la más anciana de las hadas . ¿Como se le había podido olvidar al organizador de eventos?-pensó la reina.
    Aun así , la vieja ,enfurecida, se presentó a la cena y, puesto que no quedaban cubiertos de oro para ella , tuvo que comer con unos de plástico del Ikea . ¡Lo que le faltaba!
    Al finalizar el banquete , las hadas invitadas hicieron hermosos regalos a la niña. Todas menos una que había llegado tarde debido al tráfico. Al llegar el turno de la vieja ésta sentenció: Al llegar a los quince años te cortarás con una Gilette y morirás. Pero la última hada, que recién entraba en el palacio añadió jadeando : Solo dormirás 100 años .
    Al cumplir los quince años , la princesa entró en uno de los veinte baños del reino, posó su lubricada pierna derecha sobre la tapa del váter y ,sin ser consciente del peligro que le acechaba, tomó la cuchilla de afeitar que comenzó a deslizarse por su real pierna cómo si fuera Javier Fernandez. De repente , sintió un dolor tan agudo como repentino y, súbitamente, perdió el conocimiento.
    Absolutamente todo el reino se sumió en una profunda tristeza . Ya nadie bailaba, ya nadie cantaba, solo se limitaban a ver Sálvame Deluxe, a veces naranja, a veces limón hasta que un apuesto príncipe, que paseaba casualmente con su caballa, descubrió el durmiente palacio escondido entre la maleza.
    Deambuló de un lado a otro movido por la curiosidad hasta que llegó a la habitación de aquella bella durmiente, momento en el que quedó totalmente prendado por su extraordinaria hermosura. Se acercó a ella y ,sin su consentimiento, le estampó un beso en todos los morros. Sus párpados comenzaron a abrirse lenta y dulcemente , sus ojos comenzaron a vibrar presos del asombro. Abrió ligeramente la boca pero de ella salieron palabras que el príncipe no lograba entender así que se inclinó ligeramente hacia ella y Bella le dijo: -Hueles a caballa.

    • Sara Suberviola
      Posted at 08:56h, 10 noviembre Responder

      Ay, Olga, cómo me he reído, de verdad te lo digo. Me encanta la megadosis de humor que le has dado a tu versión de La Bella Durmiente. Yo diría que es para adultos, porque el cuento está repleto de referencias que los peques no entenderían, pero no lo digo como una crítica, al revés, es una historia divertida y mordaz. En cuanto a los binomios, me chiflan todos. Podrías sacar una gran historia de cada uno de ellos. De hecho, si tienes tiempo, te animo a hacerlo, será un gran placer leerlas. Muchísimas gracias por compartir tus textos, es un gustazo disfrutarlos.

  • letrahilada
    Posted at 18:41h, 05 julio Responder

    El glosario

    Agritar gritar p’adentro, como cuando tienes mucha rabia y no puedes gritar.

    Antipintar No ser nadie (o sea, que no pintas nada)

    Unos temáticos:

    Desplaya Nuevo término acuñado para definir lo que queda tras las urbanizaciones masivas en el litoral.

    Contrarrío: Sustancia casi siempre viscosa y de muy variadas procedencias que, vertida por indecentes manos, contamina el río, matando a todos sus habitantes.

    Maximar El mar de siempre que, cabreado ante el maltrato humano, se ha hecho fuerte tomando jalea real para así poder defenderse.

    Miniviota Gaviotas que se han quedado raquíticas por lo anteriormente expuesto

    • Sara Suberviola
      Posted at 08:20h, 06 julio Responder

      Me chiflan, ni más ni menos. Todas las palabras. Tienen todo el sentido y toda la imaginación. Creo que voy a empezar a usar algunas en mi vocabulario diario, a ver si creo tendencia y la RAE acaba aprobando alguno. ¡Haz alguna más!

    • Sara Suberviola
      Posted at 08:24h, 06 julio Responder

      Venga, vamos a estrenar las palabrillas:

      De pronto, supo que allí no hacía más que antipintar. Así que agritó y agritó y agritó hasta que su sangre se convirtió en un viscoso y envenenado contrarrío.

  • letrahilada
    Posted at 18:30h, 05 julio Responder

    Sobre el ejercicio de la ratita ¡cachis! olvidé los términos

    son: La ratita presumida + periodista

  • letrahilada
    Posted at 18:14h, 05 julio Responder

    Hola.

    Como ejercico que es aparece tal cual ha salido, sin arreglar nada de nada. He acelerado el final para no hacerlo muy largo, por enmedio se ha de desarrollar. Queda la idea núcleo que es lo importante para exponer la idea del ejercicio y ver si es acertado o no el ejercicio.

    Érase una vez una ratita que se pasaba el día frente al espejo, acicalándose, probándose a cual más exquisito sombrero, pensando en futuros pretendientes que se admirasen de su inusual belleza.

    Se sentaba todas las tardes en la plaza a charlar con su vecino el burro que, dicho sea de paso tampoco era un burro cualquiera, este se extasiaba junto al jazmín de su jardín y se olvidaba del mundo, y coqueteaba llana de esperanza por hallar un buen partido.

    Un día, la ratita estaba barriendo la puerta de su casa y encontró en el suelo un panfleto que llamaba a la emancipación ratitil y denunciaba que las ratitas viviesen esclavas de ponerse guapas siendo este su único sueño para su vida.

    Sintió curiosidad nuestra protagonista y acudió -no sin arreglarse mucho y tocarse con un coqueto sombrerito de paja rodeado de florecillas- a la reunión en la cual ¡había hasta ratas de alcantarilla! Eso era intolerable, así que marchó pitando hacia su casa.

    Pero la idea de qué podía hacer una ratita como ella que no fuese fundar un hogar con su marido seguía rondándole la cabeza y se informó, leyó y escuchó toda clase de opiniones, hasta esas que dicen que todas somos iguales.

    Y aunque un poquito escandalizada y bastante escéptica, decidió que valía la pena probar cosas nuevas, al fin y al cabo era joven y si no resultaba como le habían contado siempre le quedaría tiempo para pescar un marido antes de convertirse en una ratita arrugada…

    Así que se matriculó en la universidad y se hizo periodista.

    • Sara Suberviola
      Posted at 08:14h, 06 julio Responder

      ¡Hola, Julia! Buena vuelta al cuento de La ratita presumida 😉 El enfoque del ejercicio es correcto y el planteamiento también. Es cierto que has acelerado el final. Si te fijas, has escrito cuatro párrafos describiendo a la ratita antes del cambio y solamente tres para el cambio y el desenlace final, que son el núcleo de la historia. Desde mi punto de vista, la descripción de la ratita y de su vida cotidiana están muy bien, hay muchos detalles sin resultar para nada excesivos, consigues que me imagine perfectamente a la protagonista. Yo me centraría en alargar lo que cuentas en los dos-tres últimos párrafos: ¿cómo se informó? ¿qué leyó? Sin excederte demasiado, puedes darle más vida a esta parte como has hecho en los primeros párrafos.
      También echo de menos saber qué pasa con el burrito, me lo has presentado como personaje pero luego no desempeña ninguna función en la historia ni vuelvo a saber nada de él. Me encantaría leer una nueva versión de esta historia, es buena y es una pena que la dejes sin esa edición que la haría brillar. ¡Gracias por tus maravillosas fábulas punk,has inventado un género que se te da genial!

  • nadiamorales77
    Posted at 02:17h, 06 junio Responder

    Ejercicio 2:
    Blanca Nieves + computadora
    Cada día la madrastra de BN se sentaba enfrente de su computadora y ponía en el buscador: ¿Quién es la más bella y con más seguidores en este reino?
    “Su majestad es la más hermosa con 50 mil +1 seguidores” todas los resultados eran los mismos, ningún comentario decía lo contrario, hasta que llego el cumpleaños número 15 de BN y las hadas le regalaron su computadora personal a BN y está muy contenta rápidamente abrió su canal y con el primer video que hizo rápidamente empezó a tener seguidores, todos encantados por su belleza pero sobre todo por su gentileza y naturalidad.
    La madrastra que había ido aun retiro en un spa de belleza, al regresar al castillo se sentó frente a su computadora, abrió el buscador, puso el curso y se autocompleto la pregunta de siempre…
    ¿Quién es la más bella y con más seguidores en este reino? Sin embargo este día los resultados no fueron los que ella esperaba:
    BN ha superado en número de seguidores a su majestad
    BN es la más hermosa del reino
    BN tiene más seguidores que su majestad…
    La madrastra no podía creer lo que estaba leyendo, intento con todos los buscadores que pudo y todos seguían arrojando los mismos resultados.
    Se enojó tanto que mando al cazador a que destruyera la computadora de BN, sin embargo el cazador que ya había visto el canal de BN y que sabía que era mucho más agradable que la reina, no podía, ni quería seguir esa orden…
    continuara….
    Ejercicio 4:
    Archiardilla: invertebrado dela familia ardillasea, que vivió en la era del archiarcaico en la región archimontañosa del noreste asiático.
    Desleer: dícese de la acción de leer en sentido inverso las palabras hasta llegar al silencio del inicio.

    • Sara Suberviola
      Posted at 09:53h, 07 junio Responder

      ¡Hola, Nadia! De lo más actual y verosímil la versión que planteas de Blancanieves, me encantaría saber cómo continúa la historia. Es interesante que en lugar de arrancarle el corazón la madrastra se contente que romperle el ordenador. Porque no importa tanto lo bella que es Blancanieves como su visibilidad: si nadie puede ver sus vídeos ya no puede hacer daño a la reina. Esta historia te puede dar pie a una crítica mordaz a la importancia que damos a las redes sociales. Yo te animo a intentar continuarla.
      Respecto a tus palabras del glosario fantástico, me parece muy inspiradora ‘desleer’. ‘Archiardilla’ también está bien, pero tal vez podrías haber trabajado más el sentido que el prefijo ‘archi’ aporta. Es como un superlativo, así que podrías haber dicho que tiene unos dientes con los que puede roer más rápido que las ardillas normales, o que puede subir árboles más altos. Insisto, no es que sea incorrecto, esta actividad tiene el objetivo único de soltar la creatividad, pero te lo indico por si te puede servir para comprender mejor el ejercicio, ya que en clase planteaste algunas dudas al respecto. ¡Gracias por tus aportaciones, Nadia!

      • nadiamorales77
        Posted at 01:16h, 10 junio Responder

        Muchas gracias, Sara!
        Intentare continuar la historia de Blancanieves, aun que sera terminando las otras tareas…
        Y del glosario, entiendo muy bien lo que me explicas, lo mejorare. gracias

        • Sara Suberviola
          Posted at 19:32h, 01 julio Responder

          ¡Gracias a ti! Estaré encantada de recibir tus nuevas versiones de los textos. Un besazo.

  • Laura
    Posted at 12:53h, 14 marzo Responder

    Glosario fantástico
    asoñar: se dice cuando se hace realidad el preciado sueño en que viene hacia ti, con los brazos extendidos, el amante esquivo, la amiga distanciada o el hijo enfurruñado.
    Nota: la palabra apesadilla, por el contrario, se refiere a la realidad en la que todos los malos presagios se disuelven de manera favorable.

    • Sara Suberviola
      Posted at 20:38h, 18 marzo Responder

      Bien, Laura. Ambas palabras transmiten sensaciones de bienestar y confort, son como reconciliaciones con las cosas buenas que nos trae la vida. ¿Te animarías a escribir alguna frase conjugando asoñar? Pruebo yo: «Anoche tuve una preciosa apesadilla: tú volvías a casa y nos asoñábamos el uno al otro durante horas.»

  • Laura
    Posted at 12:45h, 14 marzo Responder

    Juan Sinmiedo y….
    (Tratándose de Juan Sinmiedo dejamos el suspense para el final)
    Juan era un joven que no conocía el miedo y eso le molestaba. Se sentía marginado cuando sus amigos contaban sus aventuras de sobresaltos, escalofríos y el corazón en la boca. No sabía de qué hablaban. Cuando en el cine, el públíco gritaba, botaba en sus asientos o se taba los ojos para no ver horrores, no entendía nada, sólo sentía un triste aislamiento,
    Entre frustrado y curioso decidió recorrer el mundo para conocer el miedo. Se despidió de sus padres que trataron de retenerlo. No os preocupéis- les dijo- pues volveré cuando conozca el miedo.
    Anduvo por largos caminos, atravesó tupidos bosques, subió y bajó montañas solitarias y pasó por muchos pueblos, Un día llegó a un pueblo en el que había un caserón abandonado donde, según decía el vecindario, unos terribles fantasmas andaban por la noche moviendo luces y haciendo ruidos espantosos..
    Sin duda esta era la oportunidad que buscaba para saber lo que era el miedo, Al caer la noche abrió el gran portalón que gimió largamente con voz desgarradora. Subió, a oscuras,las escaleras que daban vueltas, asiéndose a un barandado de madera que sintió polvoriento bajo su mano, hasta llegar a una puerta que decía: croc, croc ,croc, cuando la abrió lentamente. Todo va bien- pensó- estoy en el sitio apropiado y esta noche podré conocer lo que es el miedo. Recorrió, pasando su mano por la pared, un largo pasillo, hasta que se topó con una puerta que abrió de un golpe y no dijo nada. Entró en una habitación espaciosa en la que anduvo a tientas hasta que se topó con un magnífico sillón orejero en el que se dispuso a esperar a los fantasmas.
    No pasó mucho tiempo hasta que oyó un un gemido largo y desgarrador. ¡Hum!- se dijo- pronto empiezan los fantasmas, creía que no salían hasta la medianoche, mejor, así no me aburro. Entonces siguieron más ruidos., aguzó el oído: eran dos tipos de ruidos, uno más fuerte y acompasado, clon, clon, clon; el otro más suave, ras,ras, ras, como si algo se arrastrara. Esto promete- pensó- a ver si por fin me entero de lo que es el miedo. En esto oyó el inconfundible croc, croc, croc, de la puerta que estaba en lo alto de la escalera seguido de una ruidera desacompasada de clin, clon, ras, pum, potopón. Juan seguía tan campante mientras oía cómo se acercaban unos pasos firmes, un arrastrar tenue, un clin clon ocasional y veía, bajo la puerta mal encajada de la sala en la que estaba, una luz que se aproximaba, cada vez más clara.
    En esto se abrió la puerta de golpe y la luz apareció cegadora seguida de un grito terrible ¡¡¡Ahhh!!!
    -¿Quién eres tú? ¿Y porqué gritas y armas tanto ruido?- preguntó Juan con sincera curiosidad.
    La luz descendió al instante y Juan vio una figura imponente que sujetaba una escalera muy alta y lo que parecía un gran látigo enrollado.
    -Soy el electricista- respondió la aparición, y me he asustado porque no esperaba encontrar aquí a nadie.
    ¿Te has asustado?, cuéntame, dime por favor qué eso del miedo- suplicó Juan- porque yo estoy aquí para conocer el miedo.
    El miedo,,., es curioso- el electricista se rascó la coronilla- yo también estoy aquí por causa del miedo.
    -Cuenta, cuenta, por favor,
    -Pues… yo estoy aquí trabajando a estas horas de la noche por el miedo que tengo a no poder pagar la hipoteca y que el banco nos eche a la calle con tres niños que tenemos.

    • Sara Suberviola
      Posted at 20:45h, 16 marzo Responder

      Gracias, Laura. Has manejado muy bien el suspense cuando Juan entra en la cabaña abandonada, la escena se ralentiza y eso crea una gran tensión. Bien trabajadas también las onomatopeyas, le dan al cuento más juego para su lectura en voz alta. El final, aunque aporta humor y sorpresa, es muy poco infantil, sobre todo por la palabra hipoteca. Además, no incluye lo que la historia parece prometer: que Juan descubre finalmente el miedo. Yo te animaría a buscar algo que de verdad le dé miedo y construir a partir de ello el final.

  • Laura
    Posted at 19:50h, 10 marzo Responder

    Glosario fantástico
    Antidomador/a: Persona que se relaciona amistosamente con animales silvestres y hace demostraciones ante públicos de todas las edades, invitando a la participación.
    Un número muy apreciado es el de mantener con diversas aves una animada conversación.

    Archialcachofa. Planta hortense procedente de Asia Menor muy bien adaptada a las tierras de regadío de la cuenca del río Ebro y sus afluentes. De tallos recios su piña alcanza de 5 a 8 metros de altura. Sus hojas permanecen abiertas durante 6 meses, al cabo de los cuales en su cúpula florece una hermosa flor morada y la planta languidece. Entonces ya se han desarrollado completamente otras piñas, pues cada planta produce dos cosechas al año, una en primavera y otra en verano.
    Dadas sus características ha sido muy utilizada como recurso habitacional en tiempos de grave especulación inmobiliaria. Cabe destacar que las familias que habitan en archialcachofas están muy satisfechas y no quieren otro tipo de vivienda, a pesar de la obligada mudanza estacional. Dicen que cuando florece la cúpula de su casa es maravilloso y que las mudanzas a otras archialcachofas se celebran siempre con una fiesta vecinal.

    • Sara Suberviola
      Posted at 14:42h, 11 marzo Responder

      ¡Fantástico! Es muy inspirador, Laura. La conversación con los pájaros, la obligada mudanza estacional… Me encantaría leer más entradas de este glosario fantástico. Gran trabajo.

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